Nunca he sido una buena hija, nunca les he dicho a mis padres que les quiero... solo con un " yo también", pocas veces les he besado por "voluntad" propia, casi nunca les he contado nada sobre mí ni sobre lo que me pasa, por no se qué motivo extraño nunca me han inspirado confianza y no por que no se lo merecieran.

He hablado muchas veces en este blog de los miedo, de esas infinitas maneras de tener miedo y creo que nunca había sentido un miedo como este. Sé que todo saldrá bien y que no pasará nada pero imagino lo peor y muero de pensarlo. En unas semanas habrá pasado todo y quedará en un pequeño sustillo. Por una vez en mi vida voy a ser optimista por que te lo debo y voy a sonreir para que tú sonrías y voy a enfadarme contigo si no lo haces.

Ahora, en los momentos menos buenos me doy cuenta de que quizás no soy una mala hija... algo introvertida y poco cariñosa, pero buena hija en el fondo. Sé estar ahí.